![]() |
|
Spaces home .: El rincón del Santo P...PhotosProfileFriends | ![]() |
|
December 17 Objetos que no existen
«Los objetos que no existen, no existen. Si tuviéramos que imaginarnos algo cuya existencia es inexistente, tendríamos que definirlo como algo que Dios odia. Este constituye el argumento más sólido en contra de los agnósticos. Si Dios no existiera, tendría que odiarse a sí mismo, y eso es, obviamente, un absurdo.» (p. 279) Todo está iluminado, Jonathan Safran Foer November 09 The Burger King
El otro día, revisando el fotolog de mi amigo Mauricio, me encontré con una singular alusión a "The Burger King". Este personaje vendría a ser lo que Ronald McDonald a la cadena de comida rápida del mismo nombre, es decir, el mascott de la marca. Una de las cosas que rápidamente notó Mauricio (y muchos otros) es el sentimiento de temor que infunde este sujeto. En sus propias palabras: «Bueno, lo que me traumó de este Rey, es que el rostro es sumamente perturbador. Me da miedo, y mucho. Como que si te lo encuentras en la calle, lo primero que habría que hacer es correr. Es brígido, parece asesino sicópata en serie, depravado el rey no más. Así que ya les advierto, si este personaje se establece en nuestro país, estamos condenados.» El lector podrá confirmar esta vivencia si visita alguno de los vídeos de YouTube. Lo que es a mí, este personaje me pareció el paradigma de lo que Freud (1919) llamó «lo ominoso». Lo ominoso es, en primera instancia, algo terrorífico o siniestro. En la misma línea de lo que experimenta Mauricio. Pero no es cualquier cosa siniestra sin más. Lo ominoso, según Freud, es aquello que resulta terrorífico por su cierto aire familiaridad. Hay dos cosas principales que llaman la atención de The Burger King: a) Su apariencia física. "The Burger King" es cuerpo humano y cara plástica. El elemento más tenebroso de su cara es seguramente el rictus. Está vestido de monarca pero no habla. Sus gestos más característicos son: (i) levantar el dedo como diciendo: "tengo algo para ti", (ii) el gesto de levantar las manos como el ademán que acompaña a una carcajada, pero sin reírse sonoramente. Recordemos aquí lo que nos dice Jentsch (en Freud, 1919) sobre eventos que pueden parecer ominosos: E. Jentsch destacó como caso notable la «duda sobre si en verdad es animado un ser en apariencia vivo, y, a la inversa, si no puede tener alma cierta cosa inerte». invocando para ello la impresión que nos causan unas figuras de cera, unas muñecas o autómatas de ingeniosa construcción. [...] Escribe Jentsch: «Uno de los artificios más infalibles para producir efectos ominosos en el cuento literario consiste en dejar al lector en la incertidumbre sobre si una figura determinada que tiene ante sí es una persona o un autómata, y de tal suerte, además, que esa incertidumbre no ocupe el centro de su atención, pues de lo contrario se vería llevado a indagar y aclarar al instante el problema, y, como hemos dicho, si tal hiciera desaparecería fácilmente ese particular efecto sobre el sentimiento» b) su modus operandi, el cual consiste básicamente en: (i) aparecer en un lugar extravagante, en el que su víctima no lo esperaría; (ii) mirarlo durante unos segundos y levantar su dedo como diciendo: "tengo algo para ti"; (iii) girar levemente para sacar su regalo escondido tras él; y, en algunas ocasiones, (iv) terminar con una broma, como ejecutando aquello que su víctima más temía antes de "descubrir" que The Burger King no era malo realmente. Respecto a esto, remito nuevamente a Freud (1919): Es preciso conformarse con destacar los más salientes entre esos motivos de efecto ominoso [...]. Helos aquí: la presencia de «dobles» en todas sus gradaciones y plasmaciones, vale decir, la aparición de personas que por su idéntico aspecto deben considerarse idénticas; el acrecentamiento de esta circunstancia por el salto de procesos anímicos de una de estas personas a la otra -lo que llamaríamos telepatía-, de suerte que una es coposeedora del saber, el sentir y el vivenciar de la otra. [...] A menudo y con facilidad se tiene un efecto ominoso cuando se borran los límites entre fantasía y realidad, cuando aparece frente a nosotros como real algo que habíamos tenido por fantástico, cuando un símbolo asume la plena operación y el significado de lo simbolizado, y cosas por el estilo. Justamente, como The Burger King, que extrañamente parece saber cuál es el sabor que necesitan sus víctimas. De hecho: tan ominoso como él mismo, es el hecho de que todas las personas aparecen desternillándose de la risa después de comerse el sándwich. Invito a los espectadores a conocer más a este personaje a través de sus vídeos en YouTube. (Hasta videojuego tiene.) November 03 Thinqueen'
Después de secarse olió sus manos y se tranquilizó, pensó en que Juan Carlos no había querido ir más a bailar al Club Social los domingos a la tarde prefiriendo llevarla al cine, pensó en Celina, en sus ojos verdes, pensó en los gatos de ojos verdes, pensó en la posibilidad de hacerse amiga de un gato, amiga de una gata, sobarle el lomo, pensó en una gata vieja con sarna, cómo curarle la sarna, llevarle de comer, elegir el plato más bonito de la alacena y llenarlo de leche fresca para una gata vieja sarnosa, pensó en que la madre de Juan Carlos volviendo de la novena los saludó sin entusiasmo el domingo a la salida del cine, pensó en la muerte natural o por accidente de la esposa de Aschero, en la posibilidad de que Aschero la pidiese por esposa en segundas nupcias, en la posibilidad de casarse con Aschero y abandonarlo después de la luna de miel, en la cita que se daría con Juan Carlos en un refugio entre la nieve de Nahuel Huapi, Aschero en el tren: en bata de seda sale del retrete y se dirige por el pasillo hacia el camarote, golpea suavemente con los nudillos en la puerta, espera en vano una respuesta, abre la puerta y encuentra una carta diciendo que ella ha bajado en la estación anterior, que no la busque, mientras tanto Juan Carlos acude a la cita y llega al refugio, la encuentra con pantalones negros y pulóver negro de cuello alto, cabellera suelta rubia platinada, se abrazan, Nélida finalmente se entrega a su verdadero amor. - M. Puig, «Boquitas pintadas» October 08 Señor CoconutEste sábado 6 de octubre tuve la oportunidad de asistir al show de Señor Coconut y creo que la experiencia merece un pequeño comentario. Partamos por explicar el contexto: Varios afiches aparecieron pegados en PUC, sobre el espectáculo que daría Señor Coconut en el marco de las Semanas Culturales Alemanas 2007. Así que con Bütin se nos ocurrió revisar el sitio web para ver de qué se trataba la cosa. Para nuestra sorpresa, había un par de temas completos para oírlos on-line. Y los escuchamos. Y nos gustaron. Y decidimos comprar las entradas.
Por supuesto, empezamos a averiguar qué era esto de Señor Coconut. Y encontramos esta información: Señor Coconut partió siendo un pseudónimo de Uwe Schmidt, un DJ alemán, que en 1996 dejó Alemania y se radicó en Chile. Este individuo habría empezado a experimentar una mezcla de música del primer mundo con los ritmos e instrumentos latinos. Más tarde Señor Coconut se habría convertido en una banda "real" y hecho muy conocida a nivel internacional. Sin embargo, en Chile nadie los cachaba (o muy poca gente). Se han presentado más veces en el extranjero que en Chile (que es donde vive Uwe Schmidt). El espectáculo fue realizado en Teatro Oriente (que es un lugar relativamente pequeño, yo diría que casi "familiar"). Desde un comienzo se planteó como algo que se hacía entre todos (o fifty-fifty). Es decir, la banda tocaba pero el público tenía que "participar" ya sea cantando, bailando, haciendo palmas, etcétera. La idea era que lo íbamos a pasar bien. La banda se disponía de la siguiente manera (ver foto): En el centro, arriba, Uwe Schmidt. Vestido de traje blanco, su único instrumento era un notebook que ostentaba el símbolo de Apple. En todo el show, siquiera manifestó ninguna expresión emocional. Casi se podría pensar que estaba trabajando en algo "muy serio". Tampoco se movía, ni vacilaba, ni gesticulaba nada. De hecho, en un momento el animador dijo: "Aunque se ve así, lo está pasando muy bien". Parecía chiste la cuestión.
Entre los músicos había: 3 bronces (trompeta, saxo, etc), una marimba, unos timbales y el vibráfono. Este último instrumento era el más "mágico" de todos, la guinda de la torta. La animación y el canto eran responsabilidad del venezolano Argenis Brito, quien claramente demostraba dominio total del concepto. El show duró cerca de 2 horas. Hubo buena ejecución de los temas, buena iluminación, bastante participación del público (las butacas estaban de adorno). No faltó incluso el que se sacó su porrito para amenizar la velada. ¿Qué cosa se puede decir de Señor Coconut? En tanto espectáculo: impecable. Nada que reprochar. De hecho, se disfrutó bastante. Y, de alguna u otra forma, era algo distinto. Hasta la gente que iba parecía que fuera en su mayoría "VIP". Ahora bien, respecto al concepto de Señor Coconut, me suscitó la siguiente reflexión: No deja de ser interesante el hecho de que este proyecto haya nacido en Chile y, sin embargo, sea más conocido afuera que aquí. Probablemente no sea la primera ni la última vez que ocurre un fenómeno como aquel, pero pienso que desde el comienzo Señor Coconut tuvo proyecciones internacionales. Probablemente se batía "allá afuera", donde había campo para su propuesta. Es decir: tenía que triunfar afuera, consolidarse en el extranjero, antes de presentarse en Chile. (Nadie es profeta en su tierra).
Ahora, lo curioso es que Señor Coconut es un "lugar" (según palabras de Argenis Brito) que mezcla el rock con el chachachá. Nos presenta todo tipo de ritmos latinos, muchos de los cuales podrían ser desdeñados por el común del público o no alcanzar un estatus musical elevado. Probablemente ninguno de los asistentes iría a bailar cumbias o rumbas donde se presentasen. Ni siquiera tendría ese tipo de música en sus estanterías. Pero cuando llega un díyei alemán y nos pone nuestros propios ritmos desdeñados, entonces sí nos gustan y sí los bailamos y gozamos. Se trata nuevamente de la idea de Latinoamérica como paracultural. La producción sudamericana, hija bastardo de la cultura occidental, no logra traspasar los estándares de calidad que le impone el establishment occidental. La razón estética de Occidente solo puede asimilarla cuando es depurada, cuando pasa por el cedazo del Logos (occidental). Para que sea reconocida como arte verdadero (música digna de ser disfrutada) tiene que ser adaptada por un occidental (preferentemente europeo) y sólo a través de él nos es devuelta para que nosotros la admiremos. La forma en que se presentaba la banda era muy decidora. La animación, por parte de Brito (y su corbata roja), era la pasión, la emoción latinoamericana, la voz que era la materia prima. Por otro lado, se encontraba Schmidt, un tipo sobrio, vestido de punta en blanco, a quien no se le movía ni un pelo. Brito acertaba cuando se refería a él como "el cerebro detrás de Señor Coconut", pues en efecto eso era Schmidt: un cerebro, el agente que aplicaba el Logos Occidental, que depuraba la materia prima y nos devolvía el producto manufacturado que podíamos consumir. Porque Latinoamérica, en su condición híbrida (para-occidental) se halla en una relación de pseudodependencia con Occidente. Se muestra incapaz de producir para su consumo. O si lo logra, el producto es siempre defectuoso o carente de "algo" que lo haga realmente valioso. La presencia de Señor Coconut en Chile plantea estas y otras cuestiones que es importante notar. Más que un espectáculo, se trata de una forma en que se plantean las cosas aquí en Chile y en Latinoamérica. Una forma de la cual es necesario hacerse cargo. Porque algo me hace pensar que esto es una especie de juego, en el que los jugadores son otros y nosotros somos los jugados. Escucha un tema: Señor Coconut – Beat It Technorati tags: September 30 Una razón menos
Bonito eufemismo ese de "ser víctima" de una falsificación. Cualquiera pensaría que no tenía idea. Pero Microsoft siempre pensando en sus usuarios te da la posibilidad de remediarlo. ¿Cómo? Comprando una licencia (es decir, comprar una clave, un número que haga a mi XP único en el mundo). Si le haces clic "Solucionar ahora", te envía a una página en la que puedes pagar en 24 cómodas cuotas (¡2 años!) tu Windows original. Una de las cosas tristes de esto es que Microsoft está sacando Windows XP del mercado para reemplazarlo por su sucesor Windows Vista. Sería triste pagar 2 años por un software que ya está obsoleto. Además que: (a) Windows Vista no correría en mi PC y (b) sólo he escuchado quejas acerca de él. Aceptémoslo, yo no soy ningún gringo bonachón al que se lo cagaron con software pirata. Creo que la mayoría de las personas en Chile simplemente no tiene el dinero que cuesta un software original. Lo que la gente hace es simplemente crackear su software para que pare de molestar. Buscas en Internet una nueva clave multiuso, un programita (muchas veces virulento) que engaña al software para que "piense" que es original. Pero en este último tiempo he empezado a tomar conciencia de esta situación. Y ya basta. Ya no quiero seguir crackeando mi Windows XP para que "sea" original. No quiero seguir robándole a Bill Gates. Que lleve a cabo sus planes siniestros. (Conste que yo no se lo voy a financiar). Como ya habrán leído en alguna entrada anterior, yo estoy migrando a Ubuntu (Linux). El sistema operativo libre, gratuito y cada día más funcional y amigable para el ex usuario de Windows. (Aunque échenle una mirada a ReactOS). Hoy por hoy puedo hacer (casi) todas mis cosas aquí. Léase: internet, office, música, fotos, bla bla bla. Y sin perder compatibilidad con Windows :)
Hasta el día de hoy sólo había dos cosas que me mantenían atado a Windows. La primera: PC Suite. Este programa es el que permite conectar mi celular Nokia al computador. Y la gente que lo hizo (no los culpo) lo hicieron sólo para Windows. Aunque en Linux hay emuladores de Windows, este programa no se puede instalar (quién sabe por qué). Así que durante estos meses había estado obligado a ocupar Windows cada vez que quería (des)cargar algo de/a mi celular. (Por ejemplo fotos, ringtones, etcétera). Pero todo cambió hoy. Buscando en Internet encontré la forma de conectar mi Nokia 6101 a Ubuntu. Yo estaba usando el programa correcto (gnokii) pero no la instrucción correcta. Todos estos meses de incomunicación se debieron a un simple *.* (asterisco-punto-asterisco). Sin embargo, ¡ahora lo he logrado! ¡Eeeh! ¡Alegría-alegría! Y comprobé que podía subir y bajar cosas... así que everything's ok! Una razón menos para usar Windows pirata.
La razón que va quedando es un poco más difícil de erradicar. Se trata de Microsoft Publisher, un programa creado por los mismos sujetos. La gracia de Publisher es que sirve para diagramar publicaciones. Y como yo tengo un pasquín en la PUC, llamado El Esquizoide, necesito diagramarlo con algún programa afín. En GNU/Linux el equivalente a este programa se llama Scribus. El único problema es que es un poco aparatoso de ocupar y continuamente me anda planteando dificultades para hacer cosas que con Publisher es mucho más fácil hacer (como por ejemplo, imprimir un sólo póster en varias páginas). Pero bue', así es la vida. Si no mejora Scribus quizás algún día pruebe Xara. (Algún día que esté muy ocioso). Y si ninguno satisface mis expectativas, voy a seguirle la pista a Wine-Doors hasta que logre emular el Office 2003. Si lo hace... quizás hasta compre la licencia del Publisher. (Del Publisher solo, ojo... ni ahí con el resto) September 24 El scheol
El lugar de los muertos es el scheol, destino sin retorno, reino de las tinieblas y del polvo, tierra del olvido, donde sus inquilinos arrastran una semiexistencia umbrátil, y (lo que es teológicamente más importante) que funge como residencia indiscriminada de todos los muertos: pequeños y grandes, esclavos y señores (Job 3,19), necios y sabios (Ecl 2,15). En suma, es una suerte común lo que el scheol ofrece a todos los vivientes, como reconoce melancólicamente el Eclesiastés: «hay un destino común para todos» (Ecl 9,3; cf. 3,20). (p. 61) - La Pascua de la Creación, J. L. Ruiz de la Peña September 16 ¿Soy cuáquero?
«Es más, la propia religión ha sido arrastrada por el proceso de personalización: se es creyente, pero a la carta, se mantiene tal dogma, se elimina tal otro, se mezclan los Evangelios con el Corán, el zen o el budismo, la espiritualidad se ha situado en la edad kaleidoscópica del supermercado y del auto-servicio» (p. 118) - La era del vacío, G. Lipovetsky Me metí a un sitio llamado Beliefnet.com e hice el Belief-o-matic, que es un quiz que determina qué religión es la indicada para ti (el posmodernismo encarnado). Me llevé la máxima sorpresa cuando vi los resultados. La página te arroja una lista con el porcentaje de matching que tienes con cada religión. Esta es la mía:
¡Qué onda! En primer lugar, soy 100% cuáquero ortodoxo. (Como diría un gringo: WTF!?) En segundo lugar, soy católico ahí recién por la novena posición. Soy más Adventista del Séptimo Día que católico, incluso. Y obvio que lo primero que pensé fue: ¡qué onda, cómo voy a ser un cuáquero... y ortodoxo más encima! (No podría creer que existe una creencia establecida que coincida con la mía). Así que lo primero que hice fue averiguar en qué consistía ser cuáquero ortodoxo, porque me era demasiado inverosímil. Lo peor fue que: ¡sí! Los cuáqueros ortodoxos sí calzan en hartas partes con las creencias que yo manifesté. No puedo creer que exista una «religión» que calce conmigo de esa manera y que quede en algún lugar del mundo... y que yo no la conocía y ahora lo puedo hacer a través de Internet. Eso es loco, muy muy loco. Pero ya ven. Así que ahora no me extraña que la gente pueda casarse por Internet. De hecho, tiene mucho sentido. PD: Mi estuche, que uso desde mi época de colegio, exhibe el logo de Quaker. Años con la "advertencia" y no me había dado cuenta. El ángel de la historiaHay un cuadro de Klee que se llama Angelus Novus. En él se representa a un ángel que parece como si estuviese a punto de alejarse de algo que le tiene pasmado. Sus ojos están desmesuradamente abiertos, la boca abierta y extendidas las alas. Y este deberá ser el aspecto del ángel de la historia. Ha vuelto el rostro hacia el pasado. Donde a nosotros se nos manifiesta una cadena de datos, él ve una catástrofe única que amontona incansablemente ruina sobre ruina, arrojándolas a sus pies. Bien quisiera él detenerse, despertar a los muertos y recomponer lo despedazado. Pero desde el paraíso sopla un huracán que se ha enredado en sus alas y que es tan fuerte que el ángel ya no puede cerrarlas. Este huracán le empuja irreteniblemente hacia el futuro, al cual da la espalda, mientras que los montones de ruinas crecen ante él hasta el cielo. Ese huracán es lo que nosotros llamamos progreso. - Tesis IX, Walter Benjamin August 17 Cuidemos a Jelly
Un Jelly necesita que crean en él. Si nade cree en Jelly, Jelly se debilita y enferma. Incluso puede llegar a morir. Es como cuando Jelly no recibe cariño o dulces caricias. ¿Y si Jelly desaparece? Si Jelly se acaba, mucha magia del mundo morirá con él. Porque Jelly, de alguna u otra forma, encarna muchas bondades. Y estas bondades, de alguna u otra forma, son la magia del mundo. Por esto, no debemos permitir que Jelly se vaya. Que parta a un más allá del que quizás nunca volverá. Porque Jelly es importante, muy importante, para muchos de nosotros. Entonces, cuidemos a Jelly. August 05 Blogueando
Decidí escribir esta entrada por las siguientes razones:
Y, por sobre todo, creo que este es el momento de develar el dispositivo. No pregunten por qué. Develar el dispositivo es un procedimiento que no inventé yo. Debe ser anterior a mí mismo (si es que eso es posible). La primera vez que lo escuché fue relativo al cine y a su historia: hubo un momento en que apareció la necesidad de develar el dispositivo de la cámara [filmadora]. ¿Qué significa esto concretamente? Si les interesa, averigüen. (Por mientras, yo cambio una música horrenda que acaba de empezar a sonar en el Listen). En este caso puntual, develar el dispositivo implica[rá] hablar (escribir, mostrar) sobre la forma misma en que estoy posteando esta entrada. La historia
Durante mucho tiempo (mucho = 7 meses) usé el Windows Live Writer para postear en este blog. Este programa me gusta bastante porque (a) permite edición del código fuente (HTML), (b) permite postear en Windows Live Spaces (mi servicio de blog), (c) acepta plugins (por ejemplo, yo uso uno para navegar por Flickr e insertar imágenes en el post más fácilmente), (d) es gratis. Y otras opciones que no mencionaré básicamente porque no me acuerdo ahora y quiero seguir diciendo otras cosas. El lado malo de Windows Live Writer (WLV) es que (a) funciona sólo para Windows (el cual ciertamente no es gratis) y (b) utiliza .NET Framework, lo que significa que utiliza una serie de librerías que no vienen predeterminadamente con Windows sino que hay que bajárselas aparte (o sea, no es tan fácil de instalar). El tema es que en mi transición de Windows a Ubuntu (Linux) he tenido que ir despojándome lentamente de los programas que funcionan sólo para el sistema de Microsoft. Menos mal para casi todos los programas hay un equivalente en Ubuntu (y lo mejor: son gratis). [Lo que todavía no puedo encontrar es algún programa que me conecte efectivamente el celular (Nokia) al PC en Ubuntu]. Pero para WLV lamentablemente no hay. ¿Las razones? Porque WLV lo hace Microsoft y -ni que fueran weones- no trabajan para el enemigo. Hay varios programas en Linux para publicar en blogs. El problema es Windows Live Spaces (como es de Microsoft) es un poco cabroncito en su forma de funcionamiento. No es "tan" compatible como los otros servicios de blog (léase: Blogger, WordPress, etcétera). Por esto, la mayoría de los programas no puede configurarse para funcionar con WLSpaces. La pregunta obvia que uno se hace a estas alturas es: ¿y quién mierda me mandó a mí a hacerme un blog aquí? Podría cambiarme, sí. Pero, qué onda, ¡llevo más de dos años con este blog! No puedo cambiarme así no más. Después de todo tengo corazón (o coração). Todo era más o menos oscuro hasta el día de hoy. Sí, porque hoy descubrí que ScribeFire, el cual es un complemento para Firefox para publicar en blogs directamente desde el navegador, ¡era compatible con WLSpaces! [Nota 1: Me cargan esas oraciones subordinadas como las que hice en el párrafo anterior. Nunca las usen. En serio, apestan.]
[Nota 2: Espero que a estas alturas de la vida, todos mis lectores usen Firefox, el navegador libre (seguro, veloz y altamente personalizable). Si no, vayan inmediatamente a instalárselo.] Así que en este momento me encuentro escribiendo esta entrada [a altas horas de la noche] en ScribeFire. Y es esto lo que me ha motivado a contar esta historia (y quedarme despierto). Espero la hayan disfrutado. Y ahora, para demostrar que la weá funciona, les dejaré una captura de pantalla (snapshot) de esta maravilla. (Si no se sube esta entrada, me corto un coco).
Powered by ScribeFire. July 31 Siniestro
Me dijo: "No es siniestro solamente aquel que tiene planes malignos, que los piensa o los lleva a cabo. También es siniestro ese que aún sin saberlo hace o deja de hacer cosas que derivan en cosas malas. No es condición de ser siniestro el hecho de tener la intención; hacerlo o no premeditadamente. El punto central es la posibilidad de darse cuenta. Si la forma en que una persona piensa o actúa puede ser sistematizada en algún plan maligno y esa persona eventualmente es capaz de darse cuenta, entonces estamos frente a alguien siniestro". July 06 Ahora soy... ¿Poison Ivy?Hace algún tiempo hice un test en el que te decían que superhéroe eras. Y a mí me salió ser Supergirl. Sí, la versión female de Superman (o de Superboy, quizás). Hoy quise reivindicar mi nombre (o mi hombría) e hice otro test del mismo sitio en el que te decían qué supervillano eras. Obviamente no reivindiqué nada. Volví a ser una niña. Harto triste para mi self. Al pobre le debe haber bajado la self-esteem. Si a un psicólogo se le hubiese ocurrido hacer este test, la APA lo habría censurado inmediatamente. Aunque desde un punto de vista psicométrico, debo decir que impresiona cómo estos test construidos por [supuestos] legos, se asemejan bastante a los propiamente psicológicos. Algunas de las preguntas podrían perfectamente puntuar para un test de personalidad o algo así (sí, como el Rorschach y todas esas cochinadas violadoras de secretos). Antes de mostrar lo que todos están esperando, algunas palabras sobre la destacada Dra. Poison Ivy:
Su nombre real es Pamela Lillian Isley. Solía desempeñarse como botánica en la ciudad de Seattle, pero tras un experimento inducido por el típico colega-jefe-que-te-caga-la-vida se convirtió en lo que actualmente conocemos. Después se fue a vivir a Ciudad Gótica y a hacerle la vida imposible a Batman y cía. Por sus conocimientos expertos en botánica y toxicología, junto a su afición por las plantitas, esta supervillana puuede manipular plantas y secretar venenos florales para intoxicar a sus enemigos. Además es inmune a las toxinas, hongos, bacterias y viruses. Gracias a feromonas del mundo vegetal es capaz de seducir a cualquiera que se le pase por al frente. Por esta razón hay mucha controversia acerca de su sexualidad. Algunos la han catalogado como lesbiana, dada su cercanía a Harley Quinn (la niña-bufón amiga de El Guasón). Aunque yo creo que no es ni fu ni fa, ya que debe de haber adquirido la asexualidad que es tan frecuente en el reino vegetal. Hizo aparición en la película Batman y Robin (1997), donde su personaje fue encarnado por Uma Thurman. En la serie Chicas Góticas, Ivy se define a sí misma como "una de las más prominentes eco-terroristas del mundo".
June 13 Supuesta conspiración
Imaginemos por un instante que quiero revisar algunas fotos antiguas que tenía guardadas en un archivo de respaldo. Imaginemos que ese archivo de respaldo no tiene, a su vez, su propio respaldo. Es decir, podemos decir que ese respaldo no es en realidad un respaldo sino la única colección de todas las imágenes que tenía. Imaginemos que el archivo del que hablo contiene la gran mayoría de las fotos que he sacado en estos últimos cuatro años.
Imaginemos que cuando trato de abrir una imagen, el visor de imágenes de Windows me arroja el siguiente mensaje: «Vista previa no disponible». Al no comprender esta situación, trataría de abrir otra imagen. Windows tendría la misma respuesta. Trato otra vez y otra vez. Imaginemos -tratemos de imaginarnos- cómo me siento en este momento. Ahora, imaginemos que el mismo día en que ocurre esto, me entero que Flickr está ahora en castellano. Este engranaje de la Web 2.0, dedicado al almacenamiento y organización de fotos, ya habría dejado su fase de prueba (en inglés) y ahora estaba disponible en varios idiomas, incluido el nuestro. Entonces... imaginemos que Flickr me quiere. Imaginemos que yo también quiero a Flickr.
Imaginemos que hace un tiempo Telefónica hizo una exposición con obras de Alfredo Jaar (titulada SCL), en la cual me entero por un texto del propio Jaar de la siguiente información: Corbis, una empresa del rubro de las imágenes, tiene una colección de 100 millones de fotografías (artísticas, históricas, etcétera) las cuales están sepultadas a 220 pies de profundidad en Iron Mountain. Si se comenzara un proceso de digitalización de las imágenes, se tardarían muchas, pero muchas décadas en digitalizar la colección completa. Imaginemos un instante que ese proceso no tiene intención de comenzar. Imaginemos también que el dueño de Corbis es Bill Gates. Imaginemos que mi hermana estudia en Inacap. Y que un día le llega un correo diciendo que las casillas de correo electrónico se van a fusionar con las cuentas Hotmail. Es decir, que su Hotmail y su Inacap va a ser uno solo y que ahora podrá gozar de todas las características que entrega Windows Live Hotmail (2 GB de espacio de almacenamiento, compatibilidad con Windows Live, etcétera). Imaginemos por un instante en que se trata de una estrategia de Microsoft para comprarse las instituciones técnicas de Chile y asegurarse que en el rubro de la informática sólo se programe para Windows (en desmedro de un opositor emergente: el código libre).
Imaginemos que el dueño de Microsoft, es decir, Bill Gates es el mismo dueño de Corbis. Imaginemos que Bill Gates quiere controlar el mercado del software y por eso recurre a siniestras estrategias para dominar los núcleos locales de desarrollo de software. Imaginemos que Bill Gates quisiera hacer lo mismo con el negocio de las imágenes y se le ocurriera boicotear a Flickr para que no pudieran seguir ofreciendo el servicio que ofrecen. Porque Flickr permite que los usuarios suban imágenes con derechos de autor compartidos o simplemente sin ellos (como el código libre). Imaginemos que Bill Gates no puede soportar vivir en un mundo donde las imágenes no tengan dueño o sus dueños estén dispuestos a ceder su propiedad sobre ellas. Imaginemos que Bill Gates tiene algo que ver con la pérdida de todas mis imágenes. Imaginemos que Bill Gates lograra desbaratar a Flickr. Flickr ya no podría querernos... y entonces... ya no podríamos imaginar más. June 06 Porfirio
- Porfirio se plantea a sí mismo como... fugitivo, transitorio, contingente... que es la mitad del arte. La otra mitad es lo inmutable. ¿No es verdad, Porfirio? - Ya. May 26 Excurso sobre Pequeño Carlitos
A Li’l Charlie se le ocurrió una vez que si escuchabas 113 veces «Natural Blues» de Moby, te volabas más brígido que si te fumabas un pito de White Widow. Estuvo un fin de semana encerrado en su casa intentando la proeza. Cuando terminó dijo que se sentía algo. El doctor confirmó que era impotente. Y Li’l Charlie busca hasta el día de hoy la melodía que le cagó la vida. Según mi profesor de Estética el weón anda perdido. O sea, no es que lo diga con esas palabras. Ni si quiera dijo eso. Es lo que yo pienso que diría. O mejor dicho: es lo que yo diría si fuera él (o es lo que yo diría si fuera él y entendí lo que quiso decir).
Li’l Charlie anda buscando con el paradigma equivocado. Anda buscando dentro del tema de Moby algo que le haga sentido. Y así no es la cosa. Porque la música tiene que dar cuenta no de algo externo a ella, sino de la música misma. Es una volá estética de ahora. No algo que pueda entender el común de los mortales. De hecho, sólo lo entienden unos pocos. Por ejemplo, Paula de Solminihac. Ella sí lo entiende o al menos hace como que lo entiende. Yo no sé si le creo. En realidad no sé si acaso podría creerle, dado que no la conozco. Sólo la he visto vagando por ahí, en los pasillos del Campus Oriente. Y una -una sóla vez- la vi en la Biblioteca. Decía Castillo, el profesor de estética, que Hegel había declarado la muerte del arte. No es algo que él inventara, claro. Es algo que estaba “en el aire de su tiempo” y a él simplemente le tocó decirlo. Y la razón es que el arte en tanto manifestación primitiva del absoluto ya ha sido suplantada funcionalmente por la filosofía. Hoy por hoy, todo arte plantea un problema teórico. Por supuesto, nada de esto lo sabía Li’l Charlie y por eso andaba perdido como andaba y sin ninguna perspectiva de volver adquirir su virilidad perdida. Probablemente ninguna de las personas que están leyendo esto (en el supuesto que hayan llegado a este punto) sabe quién cresta es Li’l Charlie. De hecho, ni yo mismo lo sé muy bien. Le he preguntado a él quién se supone que es pero se niega a darme una respuesta inteligible. Peor que eso: desde un punto de vista científico Li’l Charlie es un completo fiasco. Al hacerle la pregunta de ¿quién eres? repetidas veces | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||